Los modelos operativos de las aseguradoras están a punto de sufrir un cambio fundamental. Para prosperar en 2030, el mercado deben comprometerse con un papel específico y tomar medidas concretas para asegurar las capacidades tecnológicas que necesitan.

«La urgencia del cambio es evidente», afirma Mckinsey en un análisis. Las aseguradoras con capacidades informáticas más sofisticadas ya tienen una clara ventaja en términos de agilidad, crecimiento y ratios de costes. Además, están mejor preparadas para responder a la creciente necesidad de ofertas digitales. Por otro lado, las aseguradoras con capacidades analíticas líderes en el mercado tienen un CAGR de ingresos cuatro veces mayor que el de sus competidores.

¿Cómo será el año 2030?

Tras una historia de cambios graduales en los seguros, las compañías se enfrentan a un imperativo absoluto de adaptación de sus modelos operativos tradicionales. Pero ninguna aseguradora puede hacer frente a todos los cambios acumulados.

Tener éxito en 2030 exigirá que las aseguradoras definan dónde pueden sobresalir y dónde pueden formar asociaciones y dejar el resto a otros, advierte Mckinsey. Y todas las aseguradoras tendrán que replantearse todos los aspectos de su funcionamiento, desde su tecnología y sus estructuras hasta sus procesos y su personal.

Tendencias que afectan a los modelos operativos de las aseguradoras

Las principales tendencias sugieren que el sector de los seguros no es inmune a las disrupciones basadas en la tecnología a las que se enfrentan otros sectores: las demandas de los clientes están cambiando, los modelos operativos tradicionales están bajo presión y están surgiendo nuevos actores.

  •  Las exigencias de los clientes han cambiado:

    Cada vez es mayor la tendencia a crear una «experiencia de cliente integrada», en la que el seguro se adquiere como un complemento de otros servicios y bienes.

    Por ello, es importante que las aseguradoras participen en los ecosistemas digitales, y especialmente en los mercados digitales centrados en las necesidades específicas de los clientes. Los servicios de seguros se compran cada vez más dentro de estos ecosistemas, que a menudo son propiedad de actores de otras industrias, como la tecnología, los medios de comunicación y las telecomunicaciones y la banca. Además de este cambio hacia la integración, los nativos digitales están haciendo que las expectativas de los clientes aumenten significativamente en términos de calidad y agilidad de las ofertas digitales de las aseguradoras; muchas aseguradoras actuales no son capaces de cumplir con estas expectativas.

  • Los modelos operativos clásicos están cada vez más presionados:

    A la vez que cambian las expectativas de los clientes, continúa la elevada presión del mercado sobre los costes; «los beneficios del sector son planos en el mejor de los casos», subraya el artículo. Al mismo tiempo, la brecha entre los líderes y los rezagados está aumentando, recuerdan.
    «Uno de los factores de esta discrepancia es la mayor ventaja de costes de los grandes operadores, derivada de la elevada proporción de costes fijos de acciones como la innovación tecnológica o la aplicación de requisitos normativos, que es especialmente visible en los seguros de vida». Además, las operaciones han experimentado un rápido cambio, especialmente en la gestión de siniestros y pólizas debido a la digitalización y la automatización, una tendencia que se ha acelerado con la Covid-19.

  • Actores que están dando forma al mercado de los seguros:

    Los actores externos están aprovechando los cambios como una oportunidad para entrar en el mercado de los seguros, y la pandemia les ha animado a moverse rápidamente. Estos actores suelen tener un conocimiento importante de los datos de los clientes, sólidas relaciones con ellos, competencia establecida en el ecosistema digital y habilidades tecnológicas de vanguardia, lo que les permite aprovechar los datos, integrarse al instante y lanzar rápidamente nuevos productos o empresas. Y están aquí para quedarse, afirma Mckinsey.

¿Asociaciones que marcan el camino?


Desde el informe se destacan algunos ejemplos que marcan el camino en estas asociaciones. Tesla ha lanzado su propia compañía de riesgos. Amazon no sólo ha establecido un cómodo modelo B2B2C en el comercio minorista, sino que también ha añadido a sus crecientes productos de servicios financieros un nuevo producto de seguro para pequeñas y medianas empresas (PYME) para su creciente base de vendedores de PYME y tiendas online afiliadas.

IKEA ha establecido modelos B2B2C habilitados por la tecnología con una experiencia de cliente distintiva y soluciones de seguros a medida, basadas en su comprensión y proyección de las necesidades del cliente. Y algunas de las mayores empresas tecnológicas están formando asociaciones, como hizo Verily, empresa hermana de Google, con Swiss Re para lanzar la filial de seguros de salud Granular Insurance.

Tres cambios que debes conocer

Estas tendencias están creando un nuevo mercado que exigirá a las aseguradoras cambios mucho más radicales en sus modelos operativos para poder operar con éxito. Aunque el efecto total de estos cambios no será visible hasta 2030 o más adelante, hoy en día ya destacan tres cambios fundamentales.

En primer lugar, hay un aumento significativo de los ecosistemas y los negocios de plataforma que se basan en el acceso de los clientes. Si bien esto ofrece nuevas oportunidades para las aseguradoras que se encuentran en el centro de dichos ecosistemas, otras corren el riesgo de perder el acceso directo a los clientes.

En segundo lugar, las utilidades y los servicios se prestan cada vez más en todo el sector. Dados los beneficios de la escalada descritos anteriormente y una tendencia lenta pero continua hacia una mayor estandarización en el mercado, las aseguradoras y un número cada vez mayor de proveedores de servicios están ofreciendo servicios a través de las operaciones, TI y funciones de apoyo, en particular.

Por último, está entrando en el mercado una nueva clase de actores altamente integrados, a menudo muy especializados y con modelos operativos ágiles y racionalizados, que están ganando escala, remarca la consultora.