Swiss Re y Climeworks, especialista líder en tecnología de captura de dióxido de carbono en el aire, se han unido para combatir el cambio climático.

Ambas compañías han firmado el primer acuerdo de compra a largo plazo para la captura y el almacenamiento de dióxido de carbono en el aire, por un valor de 10 millones de dólares durante diez años.

Swiss Re destaca que esta colaboración marca un hito en su objetivo de cero emisiones netas en sus operaciones para 2030. La asociación es también una señal de apoyo de Swiss Re a la industria de eliminación de carbono, dando al Grupo un acceso temprano a nuevos riesgos y clases de activos.

Tanto la duración del plazo de diez años como el valor total de 10 millones de dólares son hasta ahora incomparables en el mercado voluntario de este tipo de eliminación de carbono de alta calidad, lo que envía una importante señal de demanda a los desarrolladores, inversores y otros compradores.

Además, las empresas también acordaron colaborar en el desarrollo de conocimientos sobre gestión de riesgos y soluciones de transferencia de riesgos, así como para explorar futuras oportunidades de inversión y financiación de proyectos.

 

“Para mitigar los riesgos del cambio climático, el mundo necesita aumentar la eliminación de carbono además de, no en lugar de, las reducciones de emisiones. Al asociarnos con Climeworks podemos aprovechar nuestras fortalezas en este esfuerzo, como tomador de riesgos, inversionista y comprador con visión de futuro de soluciones climáticas”, ha asegurado Christian Mumenthaler, director ejecutivo de Swiss Re’s Group.

Solución tecnológica de eliminación de carbono

La solución tecnológica de eliminación de carbono que ofrece Climeworks en Islandia filtra el dióxido de carbono (CO2) del aire ambiente utilizando energía geotérmica.

El CO2 capturado se envía luego para su almacenamiento permanente en capas de rocas cercanas. Se disuelve en agua y se bombea a gran profundidad, donde reacciona naturalmente con la roca de basalto circundante para formar minerales de carbonato estables: el CO2 literalmente se convierte en piedra. Esta se considera la forma más segura y duradera de todas las soluciones de eliminación de carbono que están disponibles comercialmente en la actualidad.

A un precio de varios cientos de dólares por tonelada de CO2 extraída, en la actualidad también es una de las opciones más costosas. Las instalaciones de almacenamiento y captura de aire más grandes y económicas solo pueden realizarse si los clientes se comprometen con acuerdos de compra a largo plazo. Garantizan un flujo de ingresos futuro para los desarrolladores, lo que hace que los nuevos proyectos sean financiables.