Los movimientos geopolíticos, la evolución tecnológica, los cambios demográficos, la seguridad y salubridad del agua, el cambio climático, el elevado endeudamiento y los bajos tipos de interés a largo plazo. Estas son las seis tendencias que mueven a la comunidad inversora mundial.

El 80% de las elecciones de fondos por parte de los inversores avanzados comparten tres tendencias: tecnología, bajos tipos de interés y baja huella de carbono.

Esta es una de las conclusiones del informe “Transformational Investing – Convertir los riesgos sistémicos globales en retornos sostenibles”, elaborado por World Economic Forum (WEF) y Mercer.

“Este informe nos ha proporcionado las cinco características que mejor definen al inversor más avanzado: tiene una perspectiva de compra a largo plazo, valora los riesgos de forma cualitativa, tiene un enfoque prospectivo, es proactivo en la toma de decisiones, y es colaborativo en su interacción con el mercado”, explica Cristina San Juan de Mercer.

“¿Y cómo transforman estos líderes las tendencias en oportunidades? Integrando los riesgos en su visión. Para ellos, no basta con identificar los productos de inversión disponibles, sino que quieren transformar los riesgos en oportunidades e influir en su desarrollo futuro”, detalla.

Una de las conclusiones del informe es la carencia de un benchmark con el que guiarse o poderse comparar. Fruto del informe, se ha creado una herramienta que permite establecer planes de acción con determinados parámetros dependiendo del tipo de inversor.

Innovación y herramientas para invertir 

Los propietarios de activos avanzados han invertido recursos para incorporar las grandes tendencias en la toma de decisiones de inversión. Cuando no encuentran productos de inversión en el mercado que abordan estas tendencias, innovan y exploran nuevos enfoques. Además, se comprometen a involucrarse en las compañías en las que están invertidos para que la industria evolucione y mejore sus prácticas, cuantificando y evaluando las implicaciones de los cambios regulatorios, políticas y disponibilidad de datos sobre estas tendencias.

Para ello, utilizan una serie de herramientas para invertir como son el análisis de riesgo macroeconómico, análisis sectorial y análisis de escenarios, la medición de ESG de la acción climática y seguridad del agua o las evaluaciones geográficas para geopolítica. Además, muchos propietarios de activos usan los escenarios identificados por el Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD) sobre el reporte de riesgos financieros relacionados con el clima.