Lloyd’s ha recibido la aprobación de la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) y de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) para crear un nuevo vehículo de propósito especial multiseguro (mISPV). Se trata de un hito clave para la estrategia de Future at Lloyd’s, ya que facilita el acceso de los inversores al mercado de Lloyd’s y proporciona una nueva plataforma para mejorar la facilidad y la transparencia de la gestión del capital.

Utilizando la legislación de una Compañía Celular Protegida (Protected Cell Company -PCC, por sus siglas en inglés-) de Reino Unido, introducida en 2017, hemos respaldado la creación de una Compañía Celular Protegida (PCC) de Reino Unido de propiedad y gestión independientes, London Bridge Risk PCC Limited.

La PCC proporcionará un punto de acceso para que tanto los inversores del Reino Unido como los internacionales, incluidos los inversores de valores vinculados a seguros (ILS), desplieguen los fondos de manera transparente desde el punto de vista fiscal en el mercado de Lloyd’s. Esta es la primera vez que un PCC del Reino Unido se establece como una plataforma para permitir a los inversores respaldar y proporcionar capital a los miembros de Lloyd’s.

El nuevo vehículo no reemplaza los enfoques más tradicionales de despliegue de capital en Lloyd’s, sino que los complementa proporcionando una opcionalidad adicional. London Bridge Risk PCC Limited será una entidad de propiedad y gestión independientes, y los servicios de gestión de seguros estarán a cargo de Horseshoe, que se especializa en la gestión de vehículos de NIT y opera en múltiples jurisdicciones.

Nuevos inversores

Los miembros de Lloyd’s podrán utilizar el nuevo vehículo para gestionar sus necesidades de capital atrayendo nuevas clases de inversores, como los fondos de pensiones, y se beneficiarán de la reducción de los tiempos de establecimiento y de los costes de transacción.

Además, se han elaborado y diseñado documentación y procesos normalizados para que el proceso sea más rápido, más transparente desde el punto de vista fiscal y para racionalizar el enfoque de la aprobación reglamentaria para los inversores. Siempre que las nuevas propuestas individuales utilicen la documentación normalizada y se mantengan dentro del «ámbito de las autorizaciones» de los organismos reguladores, será un proceso de notificación sencillo para cada acuerdo, lo que eliminará la necesidad de solicitudes individuales costosas y a menudo largas.