Casa de América inauguró ayer el ciclo Nuevo Orden Global y Tecnología. El evento se ha podido seguir en streaming a través de los canales sociales de la institución.

El debate se ha centrado en cómo la diplomacia y gobernanza global están paulatinamente asimilando y tratando de regular las innovaciones tecnológicas. Manuel Muñiz, secretario de Estado de la España Global y moderador del encuentro que ha contado con Chema Alonso, Chief Digital Consumer Officer en Telefónica. Ambos han debatido sobre cómo las instituciones deben fomentar este desarrollo tecnológico: «Los países con mayor capacidad de creación tecnológica son los que dominan el nuevo orden global», ha dicho Alonso.

En su opinión, es imprescindible impulsar el emprendimiento en los jóvenes desde la época del estudio y la educación: «Si no nos subimos a esta ola en Europa, perderemos la competitividad contra China y EE.UU.«. Y ha resaltado el hecho de que se esté marchando hacia esos países gran parte del capital humano que podría cambiar nuestra vida a través de la tecnología.

«Mientras que estemos en una sociedad en la que nos cueste entender el poder de la tecnología, la paridad humana con la inteligencia artificial; o la sociedad espíritu emprendedor para crear tecnología, no nos estaremos subiendo a la ola y creado empresarios tecnológicos«, afirmó.

Para el experto, actualmente «tenemos una pérdida total de control de nuestra sociedad, sabe más de nuestra vida Instagram, Twitter o Linkedin que nosotros mismos. Sino empezamos a fomentar grandes empresas tecnológicas vamos a perder una oportunidad única y nos vamos a quedar atrás».

Por ello, reflexionó: «¿Queremos ser unos países donde las grandes tecnológicas hagan imperio o queremos tener un billete para el futuro?».

Reimaginar la educación

Para Marga Gual Soler, experta en diplomacia científica y asesora en Políticas I+D+I de la Comisión Europea, los desafíos tecnológicos requieren nuevos instrumentos que no están en la diplomacia tradicional: «Tenemos que reimaginar la educación. Que las personas que trabajan en ciencia y tecnología entiendan el impacto en la sociedad y la política. Y que los diplomáticos sean capaces de incorporar la ciencia y la tecnología en sus procesos».

Además, ha recordado que España lanzó una primera estrategia de diplomacia científica, en cuyo modelo se han inspirado países de Latinoamérica como Panamá, México, Chile o Colombia. 

Por último, Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, ha recordado que el 50% de los hogares de América Latina no tienen conectividad ni dispositivos. La reducción de la brecha digital es precisamente uno de los objetivos de su organización.