A medida que las actividades empresariales se continúan desarrollando en remoto en todas las industrias, las oportunidades para que los ciberdelincuentes lleven a cabo actos ilícitos florecen. Esto, según reconoce Refinitiv en un reciente informe, eleva los ya de por sí “altos niveles de riesgo organizacional”.

La encuesta incluida en este estudio revela que, para el 71% de los directivos, la ciberdelincuencia se hizo más difícil de contener durante la Covid-19. Y solo el 44% de las relaciones con terceros pasaron por los controles de diligencia debida, un 5% menos que el año anterior.

En caso, el 86% de los encuestados está de acuerdo en que las tecnologías digitales innovadoras les han ayudado a identificar los delitos financieros.

En la encuesta se ha examinado cómo la innovación en datos y tecnología puede ayudar a identificar y desbaratar la actividad delictiva. “Nuestra encuesta refleja las dificultades de las empresas; ya que el 65% de los encuestados coinciden en que la pandemia les ha obligado a tomar atajos en las comprobaciones de conocimiento del cliente”, detalla.

Aunque la Covid-19 ha sido extremadamente perturbador, las brechas de cumplimiento habían sido un problema persistente mucho antes de la pandemia, matizan.

En una nota más positiva, la encuesta muestra una creciente conciencia de los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y de la delincuencia verde, lo que sugiere que la pandemia puede haber creado un punto de inflexión. Al aumentar y exponer los riesgos, la pandemia también está ayudando a las organizaciones a abordarlos, reconocen.