La demanda de cobertura cibernética por parte de las empresas en América Latina está aumentando a medida que aumenta la frecuencia y la gravedad de los ransomware y otros ataques cibernéticos.

Sin embargo, Fitch asevera que “se espera que la fijación de precios siga siendo un desafío, dado que los datos históricos de suscripción son limitados y potencialmente inexactos, lo que podría presionar los rendimientos del segmento”.

En este contexto, las aseguradoras de No Vida de Brasil que suscriben cobertura cibernética están registrado un rápido aumento en sus volúmenes de primas. El crecimiento observado el pasado año está ganando impulso en 2021.

Concretamente, los seguros cibernéticos en Brasil aumentaron un 99% para en 2020, hasta cerca de 8 millones de dólares en primas. Presentan otro incremento del 145%, hasta 6,4 millones, en los cinco primeros meses de 2021.

Fitch cree que un evento cibernético importante e imprevisto, como una intrusión masiva en la nube o un ataque a infraestructuras, “daría lugar a considerables pérdidas por siniestros individuales que podrían presionar los beneficios de las aseguradoras”. Si las compañías registran pérdidas “sustancialmente más elevadas”, Fitch cree que se traducirá en aumentos de las tarifas, condiciones de cobertura más estrictas y requisitos tecnológicos “robustos” para respaldar el rendimiento de la suscripción en este segmento.

“Los limitados datos históricos de siniestralidad y suscripción del segmento del ciberseguro también plantean retos importantes. Especialmente para los nuevos suscriptores que se incorporan al segmento”, apunta la agencia. Recuerda que el ratio de siniestralidad del segmento ha sido muy volátil desde enero de 2019, cuando la SUSEP comenzó a divulgar los datos del ciberseguro. “Sin embargo, un mayor número de incidentes cibernéticos, en particular los ataques de ransomware, podría afectar fácilmente a este ratio de pérdidas a corto plazo”, apunta Fitch.