Con la vuelta a las oficinas y con los gobiernos buscando que las empresas lideren la vuelta a la normalidad, los CEOs se están centrando más en la flexibilidad que en los cambios totales del trabajo en la oficina.

Sólo el 21% de los directores generales tiene previsto reducir (o ya ha reducido) su huella física o espacio de oficina debido a la pandemia y a los cambios en los hábitos de trabajo. Se trata de un fuerte descenso con respecto a la encuesta del pulso de los CEO de 2020 (julio/agosto de 2020), en la que el 69% dijo que tenía previsto reducir su tamaño, afirma los datos recogidos en el último informe de KPMG CEO Outlook.

Además, sólo el 37% asevera que su organización tendrá a la mayoría de los empleados trabajando a distancia al menos dos o más días a la semana.

Sin embargo, están priorizando la flexibilidad. Más de la mitad (51%) de los directores generales reconocen las exigencias creadas por un futuro laboral en rápida evolución, y buscarán invertir en espacios de oficina compartidos para permitir una mayor flexibilidad.

Esto supone -añade el informe- un aumento significativo con respecto al 14% que vimos en la encuesta de 2021. El 42% indica que buscará contratar talento que trabaje predominantemente a distancia, aprovechando la oportunidad de ampliar su alcance a un grupo más amplio de talento.

Interrumpiendo a los disruptores

Los CEOs reconocen que lo digital está en el centro de cómo las empresas pueden crear nuevas fuentes de valor. «Aunque esto es una oportunidad, también es un riesgo», remarca la consultora.

El estudio muestra que los CEOs están aceptando la necesidad de ampliar los límites de su negocio y cuestionar las suposiciones de siempre sobre lo que se necesita para tener éxito a medio y largo plazo. «Cuando les preguntamos qué medidas pensaban tomar para alcanzar sus objetivos de crecimiento, cerca de dos tercios dijeron que tenían la intención de invertir en procesos de detección de disrupciones e innovación«, pone de relieve el informe.

Ciberseguridad y resiliencia

Los CEOs también reconocen la importancia de la colaboración y de un enfoque fluido: El 70% afirma que «las nuevas asociaciones serán fundamentales para continuar nuestro ritmo de transformación digital».

No obstante, las amenazas a la ciberseguridad limitan el crecimiento y crean fronteras para el desarrollo y la inclusión digital. Las prácticas de ciberseguridad sostenibles y orientadas a objetivos ayudan a que los ecosistemas digitales prosperen, se recuperen de los ataques e infundan confianza en que una empresa está bien gobernada.

La investigación muestra que los directores generales reconocen la importancia de incorporar la ciberseguridad a las colaboraciones y los ecosistemas.

Dado que sólo el 58% de las organizaciones dicen estar bien preparadas para un ciberataque, los CEOs se centran en garantizar que la ciberseguridad se extienda más allá de las cuatro paredes de la empresa. ¿Qué medidas toman? «Crear resiliencia digital y gestionar las ciberamenazas».