El ciberseguro ha sido rentable para las aseguradoras de No Vida de Estados Unidos durante varios años, pero las recientes y crecientes pérdidas relacionadas con las intrusiones en la red, los incidentes de suplantación de identidad y las denegaciones de servicio probablemente aumentarán el volumen de reclamaciones y el coste medio por siniestro en el futuro, según Fitch.

No obstante, la agencia ve “poco probable” que este entorno lleve a acciones negativas sobre las calificaciones de las compañías, “a pesar de los recientes resultados más débiles en la suscripción de seguros cibernéticos”. El ciberseguro representa menos del 5% del conjunto de primas de la mayoría de las empresas y la cuota de mercado corresponde a aseguradoras grandes y bien capitalizadas, que ceden partes importantes del negocio a reaseguradoras.

El crecimiento continuado de las intrusiones cibernéticas y los eventos de ransomware puede presionar la durabilidad y la rentabilidad a largo plazo del mercado de seguros cibernéticos y la gestión interna de las aseguradoras de las amenazas cibernéticas. El crecimiento de la exposición al riesgo y el aumento de las pérdidas por siniestros han elevado el ratio de gastos.

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En 2021, el mercado está experimentado un aumento considerable de tarifas y un endurecimiento de las condiciones, ya que algunos de los principales aseguradores de ciberseguros ha visto empeorar la siniestralidad. “La suscripción y la fijación de precios de la cobertura cibernética son un reto debido a la limitada experiencia histórica en materia de pólizas y siniestros; las empresas con mayor cuota de mercado y una trayectoria más larga en el ámbito cibernético tienen una ventaja informativa y les ha ido mejor que a las de menor tamaño”, se indica.

Se espera que el impulso favorable de los precios continúe en 2022. Sin embargo, matiza Fitch, “la continua experiencia desfavorable en los siniestros apunta a unos mayores ratios de siniestralidad cibernética en 2021. El crecimiento de las primas gracias a las recientes acciones de fijación de precios ayudará a estabilizar los resultados para 2022”, se apunta.

Los eventos de ransomware aumentaron en más de un 400% en los últimos dos años, según CrowdStrike Holdings, y el Instituto IBM/Ponemon estimó el coste total medio de un ataque ransomware en 4,62 millones de dólares.