NA-AT Technologies, integradora de software biométrico para el ecosistema financiero mexicano, comienzará a operar en Chile con una serie de soluciones enfocadas a la prevención del fraude.

Según detalla Marcelo Figueroa, Country Manager para Chile, después del COVID-19, los requerimientos de uso de tecnologías de validación de identidad tienen un gran potencial.

A nivel global, según estimaciones de ‘Markets and Markets’, el mercado de soluciones de validación de identidad alcanzarán en el año 2025 un valor cercano a los 11.000 millones de dólares, a una tasa compuesta de crecimiento anual del 15% en el periodo 2020-2025.

El mismo estudio indica que el mercado de tecnología biométrica en modalidad SaaS (servicios en la nube), tendrá para los países de América Latina, excluyendo México y Brasil, una tasa compuesta de crecimiento anual del 20,5%: De 59 millones de dólares en 2019 a 183 millones de dólares para 2025, gracias a los sectores financieros, educación y salud, entre otros, explica el experto.

Tecnología biométrica y firma digital

“La tecnología biométrica es la mejor opción para reducir el robo de identidad y los fraudes cometidos en nombre de otra persona. Tan solo en México, logramos disminuir en más del 80% las incidencias por robo por usurpación de identidad en clientes del sector financiero, pues los delincuentes se encontraron con candados por la validación, datos personales y biométricos que son únicos”, subraya por su parte Carlos Chavarría, CEO de NA-AT Technologies, en una declaraciones recogidas por un diario local.

El objetivo es replicar en Chile los beneficios obtenidos en el país azteca, con innovadoras soluciones de biometría y de firma autógrafa digital.

Explican que los bancos y otras entidades como aseguradoras, prestadores de salud, establecimientos educacionales, podrían acceder a esta tecnología para que cualquier cliente pueda, por ejemplo, firmar un documento sin estar físicamente en la agencia o sucursal y validar su identidad sin la intervención de un tercero, capturando su biometría como la huella dactilar desde su dispositivo móvil, acreditando su perfil con biometría de rostro y contrastando estos datos con los almacenados en el chip que integra la cédula de identidad ‘match on card’, a la vez que verifica en línea la vigencia de la cédula ante el registro civil, para finalmente capturar su firma autógrafa como medio de aceptación y así sellar el documento.

“Esta app será capaz de validar por biometría dactilar y facial a cualquier ciudadano de Chile que al unirlo con la Firma Autógrafa Digital se crea un producto para el mercado Chileno que no tiene rival”, detalla Chavarría.