La Alianza Chilena de Ciberseguridad (ACC) es una iniciativa que pretende hacer evidente a los ciudadanos, empresas, administraciones públicas y todo tipo de organizaciones «lo vital e ineludible que es la protección de la información con la que nutrimos diariamente al mundo virtual».

Desde que surgió la iniciativa hasta la fecha, ya son 11 las instituciones que forman parte de la ACC, según destaca un artículo elaborado por El Mercurio.

Estas son: ACTI, AmCham, Asociación de Aseguradores de Chile, Cámara de Comercio de Santiago, Cámara Nacional de Comercio, Chiletec, Colegio de Ingenieros, Fundación País Digital, Inacap, Instituto Chileno de Derecho y Tecnología, y Universidad de Chile.

La ACC busca generar estudios e investigaciones centrados en este área, así como educación y sensibilización, difusión mediante la organización de foros, eventos y medios de comunicación, promoción del desarrollo y fortalecimiento de la seguridad de la información, y creación de redes de colaboración, metas que ya se han puesto en marcha desde el establecimiento de este organismo.

«Todos los sectores del país requieren realizar una reingeniería de su infraestructura para enfrentar, de manera adecuada, al ciberespacio, y también rediseñar sus estrategias en esta materia», señala la asociación.

La ciberseguridad se basa en construir un sistema de resguardo y la clave está en la colaboración y en comprender que ya no sobreviven las organizaciones cerradas.

Actualmente, la única forma de prevenir y combatir es mediante la apertura y la cooperación entre el sector privado, el Estado y la sociedad.

Mujeres en ciberseguridad

Una de las apuesta de la ACC fue en 2019 cuando lanzaron un certamen que reconoce el desarrollo del mundo profesional femenino en el ámbito de la seguridad de la información en Chile, llamado “Nominación de Mujeres en Ciberseguridad”.

El reconocimiento, que este año celebró su segunda versión, busca visibilizar y dar tribuna a aquellas especialistas que se han perfeccionado en variados ámbitos de la materia, destacándose en una labor ejercida mayormente por hombres y donde, además, se hace eco permanente de la necesidad de capital humano experto, en el cual ellas tienen una relevante oportunidad de progreso.

La iniciativa ha repercutido de manera muy positiva, debido a la valoración del rol femenino, ya que, actualmente, se necesita dar a conocer e impactar a las organizaciones con los logros de las profesionales de esta especialidad, con el fin de avanzar en el cierre de brechas de equidad de género en sectores tecnológicos y mostrar modelos de rol frente a otras mujeres que elijan desarrollarse en esta área.

«Nuestra intención es que sean visibilizadas por sus aportes y destacada participación en el desarrollo de la ciberseguridad», añaden desde la asociación.