El ransomware es ahora la «amenaza cibernética predominante» a la que se enfrentan empresas de todos los tamaños, con un número de ataques que ha ido en aumento hasta alcanzar un 170% en 2020, afirma un nuevo informe de Howden.

El broker, que etiqueta este hecho como la «pandemia digital», sugiere que la Covid-19 ha amplificado los riesgos asociados a la cibernética y ha revelado las vulnerabilidades preexistentes a «un mundo interdependiente e interconectado que depende en gran medida de las tecnologías digitales».

Según el informe, estos factores han dado lugar a lo que se considera el mayor aumento de las tarifas a medio plazo en todo el mercado de los seguros, ya que las compañías reaccionan rápidamente para adelantarse a la espiral de costes de los siniestros.

El estudio concluye que los precios de los ciberseguros en todo el mundo han aumentado una media del 32% interanual en junio de 2021 y un 50% desde que se inició el seguimiento de los datos. Afirma que las aseguradoras también están exigiendo más a la resiliencia cibernética de las empresas y sólo están dispuestas a desplegar capacidad si están satisfechas con la fortaleza de los marcos de gestión de riesgos de las empresas.

El volumen de primas alcanzará los 20.000 millones de dólares en 2025

Por otro lado, desde Howden se revela que el volumen de primas brutas emitidas en el mercado de seguros cibernéticos se ha duplicado con creces desde 2016, superando significativamente al sector comercial más amplio de No Vida. Se prevé un ritmo de expansión similar en los próximos años, con un crecimiento medio anual del 23%, lo que haría que el total se acercara a los 20.000 millones de dólares en 2025.

«El riesgo cibernético ha experimentado múltiples episodios de cambio y desarrollo en su relativamente corta historia, pero ninguno tan impactante y fundamental como los acontecimientos del último año», indica Shay Simkin, jefe global de cibernética en Howden.

La experta destaca que «la Covid-19, y todos sus efectos concomitantes sobre la adopción de la tecnología y la ciberseguridad, combinados con cambios independientes o conectados al entorno de las pérdidas, han añadido una gran dosis de complejidad a un panorama de riesgos ya complicado».

Desequilibrio entre oferta y demanda

Simkin señaló que el mercado de los ciberseguros está actualmente impulsado por un desequilibrio entre la oferta y la demanda que no muestra signos de ceder a corto plazo. «Los siniestros aumentan, la capacidad disminuye y la rentabilidad de la suscripción está, en el mejor de los casos, bajo presión», matiza la ejecutiva.

Por todo ello, remarca que «el impacto en los compradores de seguros es muy duro». «La importancia de estar preparado para un ciberataque nunca ha sido tan clara. Con las aseguradoras exigiendo ahora unos estándares de ciberseguridad notablemente más altos antes de desplegar capacidad, las empresas necesitan soluciones analíticas diseñadas específicamente para ellas, combinadas con una intermediación centrada y experta que les ayude a asegurar la cobertura que satisfaga sus necesidades».