Según Hugh Pelling, director de cuentas senior del proveedor de servicios de automatización inteligente Blue Prism; Sí.

«La crisis ha puesto de manifiesto la brecha digital entre las empresas aseguradoras tradicionales y sus homólogas más ágiles e impulsadas por la tecnología», afirma.

En este sentido, señaló que, independientemente de la línea de negocio en la que operen, las organizaciones de seguros están teniendo que evolucionar sus canales tradicionales de contacto y modelos de administración para mantener el ritmo. La tendencia actual de cambio se centra en la pieza de la digitalización, dijo, y está impulsada por la creciente demanda de las aseguradoras de servir a sus clientes con mayor rapidez y facilidad en el canal de su elección.

«Las empresas que se queden atrás en este camino van a ver un impacto en sus resultados», detalló en una entrevista. «Los clientes finales son ahora más conocedores de la tecnología, no quieren estar atrapados en el teléfono durante horas tratando de llegar a un resultado. La mayoría de las grandes aseguradoras tradicionales reconocen que tienen que ponerse al día con los actores basados en plataformas o insurtechs».

Retos, seguir siendo competitivas

Para el ejecutivo el reto al que se enfrentan estas organizaciones no es de reconocimiento, «sino que les resulta difícil hacer los cambios necesarios para seguir siendo competitivas internamente».

Pelling señaló que se trata de una preocupación un tanto irónica, si se tiene en cuenta que los gigantes de los servicios financieros han conseguido rediseñar rápidamente y con éxito sus negocios para adaptarse al trabajo a distancia en cuestión de semanas.

«Por lo tanto, su nerviosismo para abrazar el viaje digital parece volver a sus viejas tendencias», matiza. «Reconocen que deben hacerlo, pero se resisten a hacerlo. Y en última instancia, creo que el punto de dolor clave es cultural; ya que los mercados de seguros tienden a ser muy tradicionales».

Eso no quiere decir que no se pueda hacer, dijo Pelling. Un ejemplo es Lloyd’s of London que «ha emprendido un viaje de transformación digital que le ha llevado a adoptar múltiples procesos digitales». Para el experto, el mercado ha reconocido que si quiere seguir siendo competitivo como mercado de seguros, «tiene que adoptar los cambios digitales».

Por ello, para el directivo se mantiene esa tendencia de muchas aseguradoras que siguen enfrentándose a los mismos retos de nerviosismo cultural en torno al cambio, al paso a la nube y a la adopción de nuevas tecnologías. «Sus programas de cambio parecen avanzar a un ritmo muy lento», dijo, «a pesar de que que la Covid-19 ha demostrado que estas organizaciones tienen las habilidades, la tecnología y las capacidades para hacer cambios muy rápidamente cuando quieren o tienen que hacerlo». «Sólo tienen que utilizarlas con más eficacia», remarcó.