Fitch Ratings ha realizado una encuesta a diferentes aseguradoras en diferentes países de Latinoamérica para determinar hasta qué punto los avances tecnológicos del mercado insurtech forman parte de la estrategia de innovación, desarrollo y comercial de las aseguradoras que originalmente se denominan como “aseguradoras establecidas”.

Del total de las aseguradoras que han participado en la muestra sobre la cual se basa el informe todas consideraron que la digitalización forma parte de su plan estratégico.

De acuerdo a los resultados obtenidos, la agencia determinó que mejorar el servicio al cliente es el motor de los esfuerzos de digitalización. «El deseo de mejorar el servicio al cliente a través de un acercamiento mayor con este y un tiempo de respuesta oportuno para los reclamos hace que la comercialización de pólizas y el proceso de reclamos sean la prioridad en términos de digitalización para las aseguradoras encuestadas. De este total, más de 90% considera la comercialización como una prioridad.

Baja comercialización en primas digitales

Sin embargo, la digitalización todavía se mantiene en sus primeros pasos. La proporción de primas suscritas por medio de vías digitales se mantiene baja. El 77% de las aseguradoras comercializa menos de 5% de sus primas a través de vías digitales. Entre los mayores obstáculos citados por las aseguradoras encuestadas para desarrollar nuevas tecnologías destacan la regulación, los recursos y los costos altos.

Las iniciativas insurtech influirán en las calificaciones, afirma la agencia. Desde la perspectiva de la calificación crediticia, el éxito o el fracaso de las iniciativas insurtech para una aseguradora se verá en última instancia en dos de los factores crediticios clave de la metodología de calificación de seguros de Fitch, pero también «en el perfil de negocios y el desempeño financiero», alerta.

Éxito o fracaso… ¿cómo afecta?

El éxito o el fracaso de la tecnología pueden afectar las subcategorías del perfil de negocios, tales como las capacidades de servicio y distribución, la escala operativa, la amplitud de las ofertas de productos, las capacidades de gestión de riesgos y la capacidad de expandirse a nuevos mercados, entre otros aspectos.

El desempeño financiero es el factor crediticio clave principal en el que el éxito de las iniciativas tecnológicas debe reflejarse en el tiempo, principalmente en los indicadores de rentabilidad. Las empresas que invierten en nuevas tecnologías deben saber si es probable que sus iniciativas generen resultados financieros positivos a lo largo del tiempo. En opinión de Fitch, los frutos de estas inversiones deben ser evidentes en algún momento.