El mercado mundial de los ciberseguros tuvo un valor de 7.000 millones de dólares en primas brutas suscritas en 2020 y se espera que alcance los 20.600 millones de dólares en 2025. Es más, el mercado seguirá prosperando después de la Covid-19, revela el último informe de GlobalData.

El informe ‘Cyber Insurance, 2021 Update – Thematic Research’ afirma que la ciberseguridad se puso en el punto de mira en 2020. La pandemia obligó a las empresas a digitalizar sus procesos y a adoptar prácticas de trabajo a distancia de la noche a la mañana. También supuso una oportunidad para que los ciberdelincuentes, con un aumento de los ciberataques en 2020. Esto ha hecho evidente la necesidad de un ciberseguro para las empresas, pero, asevera la consultora, “el mercado no es tan fácil de navegar como antes”.

«El mercado de los ciberseguros ha experimentado una rápida expansión en los últimos años, con clientes que disfrutaban de altos límites de cobertura, tarifas planas y abundante capacidad, ya que las aseguradoras trataban de captar negocio en un mercado altamente competitivo. A pesar de la reducción de los límites de cobertura y el aumento de las primas, esperamos que el mercado de los ciberseguros experimente un fuerte crecimiento interanual hasta 2025”, explica Ben Carey-Evans, analista de seguros de la consultora.

Para el directivo, la necesidad de una ciberseguridad robusta y de un ciberseguro se está haciendo evidente para las empresas de todo tipo y tamaño, “la frecuencia y la gravedad de los ciberataques sigue aumentando”.

La digitalización y el teletrabajo cambian el rumbo del ciberseguro

El mercado registró un crecimiento del 33,5% en 2020, ya que las empresas de todo el mundo se dieron cuenta de la creciente amenaza que suponen la COVID-19 y el personal que trabaja desde casa. La tasa de crecimiento se mantendrá alta durante todo el período de previsión, con GlobalData proyectando una tasa de crecimiento del 27,3% en 2021.

Por último, Carey-Evans remarca, «el COVID-19 también ha provocado un cambio permanente en la forma de operar de las empresas y los consumidores, con prácticas de trabajo a distancia que se mantendrán y canales digitales de consumo que se utilizan más que antes de la pandemia. Este cambio duradero en el comportamiento impulsará la demanda tanto del ciberseguro comercial como, en menor medida, del ciberseguro personal en los próximos años».