Se ha publicado el informe titulado ‘Globalización del fraude a los seguros’ elaborado por Coalición contra el fraude a los seguros en colaboración con IBM y Luxoft. En él se encuestó a los «luchadores contra el fraude» en 33 países de Norteamérica, Oriente Medio, Europa, Asia y África.

De las distintas regiones encuestadas para el informe, Coalición descubrió que la mayoría de los combatientes del fraude -el 56,8%- afirmó que no disponen de recursos dedicados o de un departamento de fraude especializado en la lucha contra el fraude globalizado. Este es especialmente el caso en la región de América del Norte, según el informe. Por el contrario, la región de la UE/Reino Unido es la que tiene más probabilidades de contar con recursos internos dedicados a la lucha contra el fraude global.

Por otro lado, también destacan que había «lagunas de preparación» en la planificación contra los ataques de fraude coordinados entre los combatientes del fraude a nivel global. Había una «falta de confianza en las herramientas, los recursos y los conocimientos que tienen las organizaciones para combatir el fraude globalizado en los seguros», señalaba el informe.

Menos de la mitad de los encuestados se sentían «algo seguros» de que sus organizaciones estaban equipadas para hacer frente al fraude global, mientras que sólo el 4% dijo estar «extremadamente seguro».

Fraude global y las nuevas tecnologías

El informe clasificó el «fraude global» como estafas de alta tecnología que pueden realizarse a distancia a través de Internet y que pueden alcanzar a los objetivos independientemente de su ubicación en el mundo.

«Las redes organizadas, tanto extranjeras como nacionales, están robando miles de millones», añadió el copresidente de Coalition contra el Fraude al Seguro y vicepresidente de investigaciones y controles internos de Erie Insurance, David Rioux.

Prioridad «muy baja» pero con interés

«Hemos visto a estafadores organizados explotar el sistema de telesalud; interceptar información personal a través de estafas de phishing y otros esquemas de recolección de datos; llevar a cabo ataques de ransomware; y ejecutar una serie de estafas de seguros utilizando identificaciones robadas o sintéticas de la deep web. Todos estos son ataques que pueden lanzarse desde cualquier lugar del mundo con una conexión decente a Internet».

La Coalición también descubrió que la mayoría de los que luchan contra el fraude consideran el fraude globalizado a los seguros como una prioridad muy baja. Un 27,7% de los encuestados indicó que el fraude globalizado no es una prioridad, mientras que otro 57,5% dijo que era una prioridad baja o media. Esta baja prioridad ha conducido a una falta de recursos y tiempo invertidos, sugirió el grupo. Cabe destacar que los encuestados norteamericanos asignaron la menor prioridad al fraude global, lo que refleja un menor número de empresas que suscriben líneas de seguros globales.

Pero aunque el fraude global no era una prioridad alta entre los que combaten el fraude, los recientes ataques han aumentado su nivel de preocupación. Casi la mitad de todos los encuestados (48,5%) dijeron estar «muy preocupados» o «extremadamente preocupados» por la futura amenaza del fraude global a los seguros, especialmente cuando las noticias de los recientes ataques y ciberdelitos aparecen en los titulares.