A.M. Best acaba de publicar un informe en el que constata que el número de pólizas independientes para ciberriegos personales se ha disparado. Lo ha hecho a medida que la concienciación y la gravedad de estas amenazas siguen aumentando.

El entorno altamente digitalizado ha elevado los ciberriesgos personales, especialmente durante la pandemia. La cobertura cibernética en líneas personales generalmente maneja riesgos clave como el robo de identidad, la extorsión cibernética, la ingeniería social, el fraude financiero y los sistemas comprometidos. En el pasado, los consumidores podían tener cubierto el robo de identidad como parte de otros seguros, como podría ser el Multirriesgo de Hogar, y la mayoría de las pólizas actualmente en vigor incluyen algún tipo de garantía sobre este riesgos. Sin embargo, en los últimos dos años, el número de pólizas independientes y especializadas para esta amenaza ha aumentado un 28%.

“La sensibilidad a los siniestros es elevada para la línea de robo de identidad debido a la baja base de primas. También por la volatilidad sobre el importe de las pérdidas sufridas. Sin embargo, la línea de negocio ha sido rentable, a pesar de la creciente preocupación por los riesgos. Aunque los índices de siniestralidad pagados por separado varían, las grandes pérdidas se han concentrado en unas pocas empresas”, apunta el informe de A.M. Best.

La concienciación sobre el riesgo cibernético personal ha aumentado, pero el conocimiento de los productos de seguros y las coberturas no ha seguido el mismo ritmo. La agencia cree que factores como la formación de los agentes, la concienciación de los consumidores y un marketing “más amplio” podrían conducir a un aumento significativo de las primas para esta línea de negocio.

“Las tasas de adopción son relativamente bajas en este momento. Sin embargo, todos estos factores podrían crear un impulso positivo para la demanda de ciberseguros personales”. añade David Blades, director asociado de Investigación y Análisis de Seguros en la firma.

“El perfil relativamente bajo del producto puede ser una ayuda involuntaria para el sector. Los precios actuales son una mejor estimación y no se basan en ningún análisis actuarial. Todo ello por la baja frecuencia de los siniestros” matiza.