AXA XL ha lanzado una innovadora herramienta que cartografía los riesgos de inundación actuales y futuros derivados del cambio climático e integra los beneficios de protección de los ecosistemas costeros en los modelos de riesgo de los seguros.

Anunciada en la cumbre climática COP26 de Glasgow, la nueva herramienta, denominada Índice de Riesgo Costero (IRC), ha sido desarrollada por AXA en colaboración con sus socios científicos: IHE Delft (Países Bajos), la Universidad de California Sta Cruz (EE.UU.) y el gobierno canadiense a través de la Ocean Risk and Resilience Action Alliance (ORRAA).

La herramienta evalúa las inundaciones costeras en el contexto del cambio climático comparando escenarios con y sin ecosistemas costeros, como los arrecifes de coral y los manglares, para ayudar al sector a idear soluciones basadas en la naturaleza.

Mejor protección y mejor medición del riesgo

En su intervención en la COP26 sobre el anuncio de la nueva herramienta, Ulrike Decoene, directora de comunicación, marca y sostenibilidad del Grupo AXA, dijo que los impactos combinados del cambio climático y la expansión del desarrollo costero significan que las comunidades costeras se enfrentan a un aumento de los peligros relacionados con el océano, como las mareas de tempestad y las inundaciones.

«Además del impacto devastador sobre los medios de vida y las comunidades locales, la subida del nivel del mar y las tormentas más peligrosas podrían costar a las zonas urbanas costeras más de un billón de dólares anuales de aquí a 2050», añadió.

Gracias a el IRC se espera que el sector de los seguros pueda fijar el precio del riesgo con mayor precisión. Pero también ayudar a los clientes del sector privado y público a comprender mejor su exposición a las inundaciones costeras, lo que en última instancia contribuirá a aumentar la confianza económica y social, explica Decoene.

Chip Cunliffe, director de biodiversidad de AXA XL, añadió: «Los ecosistemas de manglares y arrecifes de coral son fundamentales para apoyar los esfuerzos de mitigación de riesgos y de adaptación a los impactos del cambio climático». Por tanto, remarca el ejecutivo «calcular el valor de resiliencia de los ecosistemas es fundamental para las vidas y los medios de subsistencia de las comunidades que están en primera línea. Con este mayor conocimiento, el IRC también conducirá a estrategias más sólidas para proteger y restaurar estos activos naturales en todo el mundo».