La Covid-19 ha traido un año de continuos cambios y desafíos producidos por la Covid, la industria aseguradora mira hacia adelante. «Confía en su capacidad para proteger y preparar a la sociedad del futuro». Así, lo manifestó ayer el presidente de MAPFRE, Antonio Huertas, durante la clausura de las jornadas internacionales de MAPFRE Global Risks.

Para el ejecutivo, en esta etapa post pandemia los modelos de recuperación sólo tendrán éxito pleno “si se basan en colaboraciones público-privadas, trabajando juntos empresas, grandes y pequeñas, con la iniciativa pública y las organizaciones supranacionales”. Asimismo, agregó que los mercados aseguradores se están mostrando solventes y resistentes en esta crisis, aunque la situación actual ha girado hacia un contexto de condiciones más duras y exigentes.

Los retos a los que el sector se ha visto obligado a enfrentarse pueden convertirse en oportunidades, no solo para la industria sino también para los clientes. “Por mucho que cambie el mundo, siempre habrá respuestas aseguradoras para proteger los activos”, afirmó. En este contexto, las empresas están actualizando sus mapas de riesgos para establecer protocolos y mecanismos de prevención adaptados a las amenazas actuales».

Estas amenazas no solamente vienen en forma de pandemia. Existen otros riesgos como las catástrofes naturales y los eventos asociados al cambio climático. En 2020, los eventos relacionados con el medio ambiente representaron un coste económico de 258.000 millones de dólares, un 26% más que el promedio de lo que llevamos en este siglo.

«Los ciberataques se han convertido en riesgos estructurales»

Entre estas amenazadas y riesgos del sector no se pueden olvidar los ciberataques. Un riesgo que se ha incrementado al aumentar exponencialmente el uso de los canales digitales durante la pandemia.

En este contexto, rercordó que en agosto del pasado año, el grupo sufrió un ciberataque del que se han sacado algunas lecciones expuestas ayer por el subdirector general de Seguridad y Medio Ambiente de la compañía, Guillermo Llorente. Si algo se ha visto con este ataque ha sido la vulnerabilidad que presentan las empresas al tener gran parte o la totalidad de sus procesos digitalizados, de ahí que se resaltara la importancia de realizar inversiones en protección, contar con protocolos rigurosos y concienciar a empleados y colaboradores en esta materia.

Asimismo, subrayó que existe otro riesgo, que ha dejado de ser emergente para convertirse en estructural y es el de los ciberataques, que se ha incrementado al aumentar exponencialmente el uso de los canales digitales durante la pandemia.

En el caso de MAPFRE, el ciberataque fue superado gracias a la “fortaleza de los sistemas, la calidad y experiencia de los equipos humanos, así como a la excelente colaboración de los socios tecnológicos y a contar con un robusto plan de crisis y continuidad de negocio”.